miércoles, 17 de octubre de 2018

Reseña: Cloaca - Cloaca EP (Sweet Grooves Records / Freeky Dicky Records, 2018)




A pesar de que las normas sociales nos han inculcado asistir a la escuela para aprender todo lo que será de utilidad en el mundo profesional durante la etapa adulta, la realidad es que la calle es el colegio más complicado que existe y del que la mayoría tiende a renegar.

En el caso de la música ocurre lo mismo y aunque existen espacios específicos a los que se puede asistir para aprender un determinado instrumento musical, es en el exterior donde se encuentran todas las enseñanzas que muchos pasan por alto, aunque eso no ocurre con Cloaca, dueto español que se siente orgulloso de su origen y lo imprime en su trabajo musical.

El dueto surgido en el subsuelo de La Coruña está conformado por Bento Carroña (guitarra y voz) y Rata Ray (batería y voz). Así, de la manera más sencilla y sin maquillaje que quiera ocultar sus imperfecciones, la dupla muestra en su primer EP una poderosa dosis de garage-punk callejero que huele a cerveza y problemas.

El material editado por Sweet Grooves Records y Freeky Dicky Records en un 7" de pequeño tiraje muestra un profundo respeto por las compilaciones publicadas en los setenta y ochenta para dar a conocer el rock distorsionado y psicodélico de los sesenta (Nuggets, Back From The Grave y Pebbles), pero al mismo tiempo muestra que con el mínimo de elementos se puede sonar igual de fuerte y poderoso que un conjunto tradicional.

El trabajo de cuatro temas (más uno extra disponible en la versión digital) abre con "Anormal", un auténtico himno que describe a la perfección a Cloaca, dueto carroñero y apestoso que transpira energía en cada poro de sus cuerpos.

Otra composición a destacar es "Cavernícola", pieza oscura bastante simple que pareciera que cualquiera la puede ejecutar, pero su secreto no está en su estructura sino en la actitud endemoniada que tienen los dos integrantes de exorcizar sus demonios cada vez que se suben a un escenario con la intensión de explotar los amplificadores y provocar la locura entre el público.


martes, 16 de octubre de 2018

Reseña: The Gold - Dead Roses 7" (Penniman Records, 2018)




Durante los primeros años del rock & roll, cuando todavía no existía el formato de LP, la única manera que tenían los músicos para dar a conocer su trabajo era mediante sencillos de 7" en los que presentaban un par de cortas composiciones para lograr ganar nuevos adeptos y mantenerse en este complicado negocio. Aunque los tiempos han cambiado radicalmente, algunos todavía respetan el ciclo.

En ese sentido, aunque al álbum debut de The Gold está planeado para ser publicado durante los siguientes meses, para dar una pequeña muestra de su sonido y hacer la espera más corta, el cuarteto formado en Madrid presenta un 7" que contiene dos temas que combinan el punk rock con toques de powerpop para concebir un sonido que resulta alegre y a la vez melancólico.

En primera instancia, se debe hacer mención que a pesar de ser un conjunto novato, sus integrantes son músicos con una extensa trayectoria en reconocidos conjuntos de distintos tipos de rock & roll. El líder y fundador es Kurt Baker, estadounidense que ha sido integrante de The Leftovers y de su propio proyecto The Kurt Baker Band, quien se acompaña en la batería de Oky Von Stoky (Hollywood Sinners y The Imperial Surfers), en el bajo de Marky Las Vegas (The Phantom Keys y ex The Limboos) y en la guitarra de Mark O'Flaherty. Es claro que cada uno tiene experiencia y de sobra.

Ahora, como primera muestra de su trabajo, el cuarteto eligió a Mike Mariconda como productor, quien se encargó de pulir un par de piezas de oro puro que muestran una fuerte influencia del rock setentero de los New York Dolls, Johnny Thunders & The Heartbreakers y The Rolling Stones.

Como cara principal del sencillo se encuentra "Dead Roses", una pieza sencilla que le apuesta al verso-coro-verso con una melodía pegajosa y un par de guitarras bien afinadas que complementan la composición. A su vez, en la cara B se encuentra "Too Far Gone", canción que al igual que un huracán, inicia poco a poco con un ritmo de batería que posteriormente es acompañado con los demás instrumentos hasta confeccionar un tema que inclusive tiene una batería con toques de swing.

De esta manera, esta pequeña muestra que lleva la firma del sello barcelonés Penniman Records sirve de aperitivo para el primer LP de The Gold, el cual ya se encuentra a punto de salir del horno para ser degustado por los aficionados del rock & roll blanco de alma negra.


lunes, 15 de octubre de 2018

Reseña: Satan's Pilgrims - At Home With [Reedición] (Green Cookie Records, 2018)




El mayor desafío al que se enfrenta cualquier obra musical es al paso del tiempo porque sin importar si un trabajo fue un éxito inmediato o no, su verdadera relevancia se aprecia al volverla a visitar varios años después y analizar si el sonido se muestra añejo o si ha logrado envejecer con dignidad.

Es por lo anterior que la mayoría de los músicos de moda llevan implícita una fecha de caducidad y aunque en la actualidad puedan ser del gusto popular, dentro de muy poco el público ya los habrá olvidado; en cambio, lo que en el pasado pudo pasar desapercibido, hoy puede ser una pieza de veneración.

Al respecto, el caso de los Satan's Pilgrims (recomendamos leer la entrevista que les realizamos) es particular porque se trata de uno de los conjuntos de música surf más importantes de los últimos años, aunque fuera del circuito instrumental no son realmente conocidos ni valorados como deberían.

En ese sentido, como una muestra de que la música del quinteto estadounidense se mantiene vigente por ser atemporal, el sello griego Green Cookie Records acaba de reeditar el álbum debut de los Satan's Pilgrims, publicado originalmente en 1994, meses antes de la explosión que dio origen a la llamada tercera ola con el estreno a finales de año de Pulp Fiction de Tarantino.

El esfuerzo se realiza porque se trata de un material que jamás había sido reeditado en algún formato y conseguir alguna copia nueva o usada implicaba estar atento en internet y desembolsar cantidades estratosféricas de dinero en sitios de subastas como eBay.

Ahora, el material se encuentra disponible en un limitado tiraje de 500 copias en CD y 500 en vinilo (de las cuales 150 son de color rojo), pero además funciona para conocer el origen y primeros pasos de uno de los conjuntos fundamentales para entender la música surf de finales del Siglo XX.

Gracias a esto, de nuevo se puede disfrutar de "¿Que Honda?", una de las piezas más emblemáticas del quinteto y que forma parte recurrente de sus conciertos. También es una forma perfecta para adentrarse en "Petty-43", una muestra del refinado manejo que hacen de las tres reverberantes guitarras.

A su vez, otra de las características de la carta de presentación del conjunto de Portland es la selección realizada de covers, dentro de la que destaca la versión de "Mr. Moto" de The Belairs y "Squad Car" de Eddie & The Showmen, lo que a su vez funciona para que el escucha se adentre en los que fundaron las raíces de la música surf en las playas de California.

Finalmente, el tener de nueva cuenta disponible el material ayuda a darle una nueva valoración al trabajo de los Satan's Pilgrims, uno de los conjuntos que ha logrado lo que muy pocos dentro de ámbito instrumental: obtener un sonido distintivo que no suena a copia de algo ya existente. A 24 años de distancia, el quinteto suena más vigente que nunca y eso es algo que muy pocos pueden presumir.


jueves, 11 de octubre de 2018

Reseña: The Control Freaks - I Am Crime 7" (Bachelor Records, 2018)




Dentro del mundo del rock & roll salvaje, trepidante y subterráneo existen personajes imprescindibles por su extensa trayectoria, mantenerse fieles a sus principios y todas las aportaciones realizadas al campo musical para ser considerados como héroes de nicho, por lo que Greg Lowery cumple con todos los requisitos para ser catalogado como una leyenda viviente del punk & roll low-fi.

Para complementar lo antes mencionado sólo es necesario añadir que dentro del historial de Greg destaca el haber sido integrante de conjuntos como Supercharger (la única banda de rock & roll que vale la pena según afirmaban The Mummies), Rip Offs, Infections, Zodiac Killers y fundador de Rip Off Records. Un muy breve resumen de un hombre que lleva más de 25 años casado con el punk.

Pero como la vida nunca se detiene, la aventura sonora más reciente de Lowery lleva por nombre The Control Freaks, en donde se acompaña de Tim Curry (batería), Jeff Glave (guitarra líder) y Sherrilynn Nelson (guitarra y voz). A pesar de que se trate un nuevo proyecto, el objetivo continúa siendo el mismo de siempre: crear canciones cortas, concisas y directas como un puñetazo directo a la mandíbula.

De esta manera, en su muy corta trayectoria, tan sólo hay que enfatizar que el año pasado el cuarteto editó su primer LP a través de Slovenly Records, visitó la Ciudad de México y publicó un par de sencillos con el sello austriaco Bachelor Records. ¡Todo en menos de 365 días!

Aunque este 2018 ha sido más de presentaciones en cualquier lugar al que sea invitado el combo, se aprovechó una muy breve visita a un estudio de grabación y grabar dos temas inéditos que acaban de ser publicados de nueva cuenta por Bachelor Records en un 7" con un tiraje limitado de 500 copias.

Por una parte, la cada A contiene "I Am Crime", una feroz pieza que abre con un fulminante bajeo que hace recordar a Dee Dee Ramone, junto al contraste de voces de parte de Greg y Sherrilynn. Al otro lado del vinilo se encuentra "Time's Up", una composición más relajada pero que al igual sigue las enseñanzas de Keith Morris en sus tiempos al frente de Black Flag: a las canciones se les debe de quitar todo lo innecesario para condensar lo realmente importante sin importar que el resultado sea de escasos segundos de duración.

Por todo lo anterior, cuando se escucha a The Control Freaks se puede estar seguro de que se trata de un conjunto que jamás será famoso ni cambiará el rumbo de la música porque su único objetivo es crear el máximo ruido posible hasta reventar amplificadores. No hay más.


miércoles, 10 de octubre de 2018

Reseña: Desahuciados - Desahuciados (Slovenly Recordings, 2018)




Aunque un lugar común en el que se suele caer con frecuencia es creer que un país paradisíaco como Puerto Rico sólo ofrece reggaeton al mundo a nivel musical, la realidad ha demostrado que no es así porque hasta en los rincones más alejados del planeta siempre existirán jóvenes ansiosos de practicar el rock & roll.

En ese sentido, durante los últimos años han surgido agrupaciones boricuas adeptas a los sonidos rápidos y enloquecedores, como es el caso de Los Vigilantes, Dávila 666, Las Ardillas y Madd Blake Y Los Stalins, tan sólo por mencionar algunos ejemplos. Ahora a la lista se suman Desahuciados.

De esta forma, el power trío conformado por CJ (guitarra y voz), Gerry (batería) y Kevin (bajo y voz) define su estilo como deathpunk, lo cual resulta de revolver en una licuadora el sonido de Christian Death, Black Flag y las enseñanzas de escritores como Friedrich Nietzsche y Georges Bataille.

Pese a que en primera instancia la combinación pueda parecer extraña, todo tiene sentido cuando se escuchan las 11 piezas que conforman el primer material del trinomio, en las cuales existe lugar para el hardcore-punk que corta la respiración, los sonidos rasposos, las guitarras putrefactas y especialmente canciones con letras pensantes que van más allá del verso-coro-verso que predominan en el rock.

Con un estilo que guarda fuertes similitudes con agrupaciones actuales como Biznaga y La Trinidad, el material de los puertorriqueños muestras diversas caras porque mientras "Consciencia Subvertida" es una pieza frenética de menos de dos minutos que ataca sin contemplación los oídos, "Historia Breve del Decaimiento" es una fuerte crítica social  con trasfondo político y "Amigo Fiel" es una simple composición de diversión.

A su vez, un punto que se debe destacar es que el álbum lleva la firma de garantía de Slovenly Recordings, uno de los sellos de rock & roll visceral más importantes del mundo y que siempre se ha caracterizado por editar lo más sucio del panorama, como lo confirma su más reciente apuesta.


martes, 9 de octubre de 2018

Reseña: Mark Sultan - Let Me Out (Dirty Water Records / Modern Sky, 2018)




Aunque lo más común en el mundo de la música es publicar materiales cada dos o tres años y descansar durante meses después de cada gira para poder dedicar tiempo a la familia, no todos piensan igual y en la actualidad todavía existen pocos casos de verdaderos workaholics que están casados con su profesión y su vida se divide entre los escenarios y los estudios de grabación sin tiempo para tomar eternos descansos.

En ese sentido, cuando se habla de músicos prolíficos que no paran de componer es necesario hacer mención a Mark Sultan, guitarrista canadiense que tiene en su currículum el haber sido parte de proyectos del calibre de Les Sexareenos, Spaceshit, King Khan & BBQ Show, Almighty Defenders, Ding-Dongs (junto a Bloodshot Bill), fundador de Chompazoid Records y autor de un largo arsenal de material como solista.

En precisamente en su etapa en solitario que Mark tiene listo un nuevo material que en esta ocasión tiene una fuerte influencia del garage y la psicodelia que invadieron la década de los sesenta. Mediante melodías contagiosas, guitarras con fuzz y teclados hipnóticos, el guitarrista muestra un sonido que describe como "imperfecto" pero que engancha al instante.

Al respecto, al álbum abre con "Coffin Nails", una pieza que podrían haber firmado los 13th Floor Elevators antes de que los extraterrestres raptaran a Roky Erickson. A su vez, "The Other Two" muestra una fina elegancia que hace recordar a los mods ingleses de hace medio siglo. Pero si de psicodelia se habla, el mejor ejemplo es "Believe Me", pieza que ya había sido publicada en un 7" el año pasado (recomendamos leer nuestra reseña) y es protagonizada por una guitarra llena de fuzz que hipnotiza a los oídos.

En este caso, el álbum es publicado por los sellos Dirty Water Records y Modern Sky y funciona para reafirmar que tal vez el futuro de la música se encuentre en el pasado porque mientras algunos quieren innovar y crear nuevos géneros, otros están conscientes de que el mejor rock & roll es el que ya se hizo.