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martes, 5 de noviembre de 2019

Reseña: Satan's Pilgrims - Happy Holidays with Satan's Pilgrims 7" (Hidden Volume Records, 2019)




Fue en la década de los noventa cuando la música surf vivió uno de sus mejores momentos a nivel internacional. Aunque la bomba detonó con el estreno de Pulp Fiction de Quentin Tarantino en 1994, desde algunos años antes ya existían bandas que ejecutaban rock & roll instrumental con altas dosis de reverberación en las guitarras.

Dentro de la generación de agrupaciones que nacieron en la última década del Siglo XX existe una que ha logrado enfrentar todo tipo de obstáculos y hasta la fecha permanece en activo. Se trata de los Satan's Pilgrims (recomendamos leer nuestra entrevista con la banda) y su distintivo sonido con tres guitarras, algo poco común dentro del género.

Con poco más de 25 años de trayectoria, el quinteto tiene listo su nuevo sencillo y lo más llamativo es que se adentra en una temática que el grupo nunca había incursionado: la navidad.

De esta forma, con el apoyo de Hidden Volume Records, sello fundado por Scott Sugiuchi (bajista de The Hate Bombs y The Stents), llegan dos temas clásicos de las épocas decembrinas, aunque ahora adaptadas a la música surf.

En primera instancia, la cara A del 7" contiene "Feliz Navidad", pieza que cualquier persona ha escuchado innumerables veces en distintas versiones. Aunque en este caso destaca el sonido instrumental que es acompañado de un festivo teclado que inclusive ejecuta las notas iniciales del clásico del garage "96 Tears" de Question Mark & The Mysterians. La fusión de psicodelia y navidad alcanza nuevos niveles con este cover.

En cambio, en la cara B del sencillo se escucha "Greensleeves", la cual muestra el sonido energético y potente que ha sido patentado por los Satan's Pilgrims. No hay muchas sorpresas y en realidad los rasgos navideños se reducen a unas pequeñas campanas que se escuchan de fondo durante toda la canción.

De igual forma, otra característica de este nuevo trabajo radica en la producción. La grabación y mezcla fue realizada por Evan Foster, guitarrista de los Boss Martians y quien ha sido un amigo cercano de la banda desde hace varias décadas.

Sin importar las creencias personales en torno a una celebración como la navidad, las dos canciones que contiene el 7" son perfectas para escucharse en cualquier época del año. 



lunes, 24 de junio de 2019

Reseña: Satan's Pilgrims - The Way In To Way Out? 7" (SP Records, 2019)




Tuvo que transcurrir una década para que los Satan's Pilgrims regresaran al camino de la psicodelia

Buscar innovar dentro de la música en la actualidad parece una misión compleja y difícil de alcanzar. Muchos lo saben y por eso se conforman con reciclar sonidos carentes de un sello propio. Por otra parte, aunque en menor medida, todavía existen quienes buscan salirse de su zona de confort y se arriesgan en búsqueda de nuevos límites.

Fue precisamente lo que ocurrió hace una década con el quinteto de música surf Satan's Pilgrims. Hasta ese entonces la agrupación contaba con cinco LP's en los que había confeccionado un sonido instrumental fresco pero a la vez potente. Se trataba de una banda que después de tener un acelerado estilo de vida se había alejado de los estudios de grabación a causa de que sus integrantes se habían mudado y ahora vivían en diferentes ciudades de Estados Unidos.

Mientras que algunos consideraban que los Satan's Pilgrims ya se habían separado, en el 2009 el combo sorprendió al presentar Psychsploitation, un álbum completamente distinto a lo que habían hecho en el pasado. Como lo han explicado los integrantes en varias ocasiones (recomendamos leer la entrevista que les realizamos), el material nació gracias a que se cumplieron factores como el tener un estudio de grabación lleno de instrumentos a su disposición.

El conjunto experimentó con teclados y guitarras psicodélicas como nunca lo había hecho y así obtuvo un delirante sonido. El resultado se tradujo en lo que algunos han considerado es uno de los mejores álbumes de música surf de la historia. 

A una década de distancia, el LP se encuentra descatalogado y ahora es una preciada pieza de colección. Como solución, el quinteto estadounidense, a través de su propia disquera, SP Records, prepara una reedición del disco.

Aunque lo normal sería simplemente poner a la venta la nueva versión y realizar un par de conciertos, el combo decidió ofrecer algo más. De esta manera, los cinco integrantes regresaron al estudio junto con Eric Hedford, productor de Psychsploitation, para grabar tres nuevas canciones que tienen el mismo espíritu que la obra de 2009 y reunirlas en un 7" que se puede comprar directamente con la banda.

La primera muestra es "The Way In To Way Out?", pieza hipnótica en la que suenan unos teclados que derriten los oídos y recuerdan a su ya clásico "Dilation", aunque a su vez también pareciera salida de la banda sonora de cualquiera de las sexploitations de Russ Meyer.

Inmediatamente después llega "Solar Flare" que arranca con unos riffs de guitarra que recuerdan a los Rolling Stones de Brian Jones para posteriormente adentrarse en los terrenos de la música surf que dominan bastante bien los Satan's Pilgrims.

Finalmente, el 7" presenta "Journey To Eden" que le hace honor a su título por ofrecer un viaje lisérgico que inicia con unos psicodélicos sonidos que asemejan a la atmósfera que se vivía a finales de los sesenta en San Francisco. 

Para dejar todavía más en claro que la idea era recrear la atmósfera psicodélica de hace una década, el quinteto contrató de nuevo a Aaron Mahony, quien estuvo detrás del arte de Psychsploitation, para que se encargara de la portada del sencillo.

Con más de 25 años de trayectoria, los Satan's Pilgrims continúan siendo una de las mejores agrupaciones de música surf de su generación. El pequeño gran secreto se encuentra en siempre buscar un sonido diferente a los demás.


lunes, 15 de octubre de 2018

Reseña: Satan's Pilgrims - At Home With [Reedición] (Green Cookie Records, 2018)




El mayor desafío al que se enfrenta cualquier obra musical es al paso del tiempo porque sin importar si un trabajo fue un éxito inmediato o no, su verdadera relevancia se aprecia al volverla a visitar varios años después y analizar si el sonido se muestra añejo o si ha logrado envejecer con dignidad.

Es por lo anterior que la mayoría de los músicos de moda llevan implícita una fecha de caducidad y aunque en la actualidad puedan ser del gusto popular, dentro de muy poco el público ya los habrá olvidado; en cambio, lo que en el pasado pudo pasar desapercibido, hoy puede ser una pieza de veneración.

Al respecto, el caso de los Satan's Pilgrims (recomendamos leer la entrevista que les realizamos) es particular porque se trata de uno de los conjuntos de música surf más importantes de los últimos años, aunque fuera del circuito instrumental no son realmente conocidos ni valorados como deberían.

En ese sentido, como una muestra de que la música del quinteto estadounidense se mantiene vigente por ser atemporal, el sello griego Green Cookie Records acaba de reeditar el álbum debut de los Satan's Pilgrims, publicado originalmente en 1994, meses antes de la explosión que dio origen a la llamada tercera ola con el estreno a finales de año de Pulp Fiction de Tarantino.

El esfuerzo se realiza porque se trata de un material que jamás había sido reeditado en algún formato y conseguir alguna copia nueva o usada implicaba estar atento en internet y desembolsar cantidades estratosféricas de dinero en sitios de subastas como eBay.

Ahora, el material se encuentra disponible en un limitado tiraje de 500 copias en CD y 500 en vinilo (de las cuales 150 son de color rojo), pero además funciona para conocer el origen y primeros pasos de uno de los conjuntos fundamentales para entender la música surf de finales del Siglo XX.

Gracias a esto, de nuevo se puede disfrutar de "¿Que Honda?", una de las piezas más emblemáticas del quinteto y que forma parte recurrente de sus conciertos. También es una forma perfecta para adentrarse en "Petty-43", una muestra del refinado manejo que hacen de las tres reverberantes guitarras.

A su vez, otra de las características de la carta de presentación del conjunto de Portland es la selección realizada de covers, dentro de la que destaca la versión de "Mr. Moto" de The Belairs y "Squad Car" de Eddie & The Showmen, lo que a su vez funciona para que el escucha se adentre en los que fundaron las raíces de la música surf en las playas de California.

Finalmente, el tener de nueva cuenta disponible el material ayuda a darle una nueva valoración al trabajo de los Satan's Pilgrims, uno de los conjuntos que ha logrado lo que muy pocos dentro de ámbito instrumental: obtener un sonido distintivo que no suena a copia de algo ya existente. A 24 años de distancia, el quinteto suena más vigente que nunca y eso es algo que muy pocos pueden presumir.


jueves, 27 de julio de 2017

Reseña: Satan's Pilgrims - Siniestro (SP Records, 2017)




Es una realidad que durante los noventa, el mundo musical de Estados Unidos vivió una época gloriosa provocada por la unión de diversos factores, pero debajo del furor del llamado grunge y toda la efervescencia de MTV, en el subsuelo se generó un movimiento impulsado por las radiodifusoras universitarias y el actuar de jóvenes que entendieron que a través del trabajo mutuo se obtiene mejores resultados.

Con eso en mente, en 1992 se unieron cinco jóvenes amigos de Portland con los más diversos gustos musicales y, como ellos mismos nos comentaron en la entrevista que les realizamos, el fundar una banda de música surf instrumental nunca fue el plan original, pero al final las cosas simplemente se dieron.

Ya han pasado 25 años desde entonces y ahora cada uno de ellos cuenta con nuevas responsabilidades, hay hijos que atender, una renta que pagar y durante 8 horas diarias deben desempeñar otras labores que les permiten solventar sus gastos, pero encima de todo eso continúa su pasión por crear música, razón por la cual los cinco integrantes siguen en este camino, aunque ya no con la regularidad de sus inicios, aunque eso no fue impedimento para que este año se presentaran por primera vez en la Ciudad de México (recomendamos leer nuestro recuento del festival Wild O 2).

Después de ocho años de su anterior LP, Psychsploitation, catalogado por algunos especialistas como uno de los mejores trabajos en la historia de la música surf, el quinteto instrumental caracterizado por el atípico uso de tres guitarristas presenta su nuevo material, el cual ya es el séptimo en su trayectoria.

Creado de manera lenta y sin prisas, especialmente por el hecho de que Ted, baterista del conjunto, desde hace varios años radica en otra ciudad (como nos lo contó en la entrevista que le realizamos), el álbum se aleja por completo del sonido psicodélico y experimental que caracterizó su anterior trabajo y en su lugar ahora presentan un estilo más cercano al que dominó sus primeros materiales.

A través de 15 canciones, el álbum es como una maquinaria bien aceitada y bañada en reverb en la que no hay lugar para los errores. En algunos casos, tener tres guitarristas para un conjunto instrumental podría significar un abuso, pero no para ellos que saben aprovecharlos al máximo para impregnarle a sus nuevas composiciones un toque energético como un torbellino y fresco como los primeros rayos de la mañana.

Desde los primeros tamborazos de "Buggin' Out", el tema con el que abre el disco, se siente un sonido lleno de poder que pareciera ser ejecutado por unos veinteañeros y no por unos experimentados músicos que ya se acercan el medio siglo de vida, en tanto que en "Taki (Souvlaki)" se escucha una fuerte influencia de los Fender IV y en "Creep Beat" se adentran en las atmósferas del horror surf que caracterizaron a varias de las composiciones que integran sus primeros álbumes. Por último, el material finaliza con "Manzanita", que detrás de tan inocente título se encuentra una composición relajada, tranquila y con el dulce sonido de las olas del mar como fondo musical.

Si bien, es cierto que desde hace algunos años la banda ha tenido muy poca actividad y sólo suelen ofrecer escasos conciertos al año por las distancias geográficas que existen entre sus integrantes, la realidad es que el resultado obtenido con su nuevo álbum demuestra la sincronía mental que existe entre cada uno de sus miembros y la plenitud con la que gozan actualmente.



martes, 27 de junio de 2017

UNA NOCHE EN EL CIRCO, UNA NOCHE EN EL WILD O’ FEST 2



¿Qué fue lo bueno y lo malo del Wild O' Fest 2? A continuación compartimos nuestro recuento del festival.

“¿Y tú qué has hecho en los últimos 20 años?”, le pregunta Simon aka Sick Boy a Renton en los primeros minutos de Trainspotting 2, secuela ligeramente inspirada en la novela Porno de Irvine Welsh y probablemente sea la misma pregunta que muchos nos hacemos mientras nos acercamos a la Carpa Astros, ubicada en la zona roja de Tlalpan, para presenciar lo que pronto será historia.

En este lugar alguna vez se encontró uno de los circos más grandes del país, pero a raíz de la ley que prohibió el uso de animales en esta clase de espectáculos se acabó el negocio y los dueños de la carpa optaron por vender el inmueble. Gracias a eso, en muy poco tiempo se ha convertido en un importante espacio en el que cada fin de semana se realizan conciertos y ante la falta de elefantes, osos y tigres, ahora nosotros somos la nueva atracción del circo.

Los noventa nunca se fueron

El motivo de la multitudinaria reunión es la segunda edición del Wild O' Fest, especializado en la música surf y el garage, que desde el anuncio de su cartel llamó la atención por hacer lo que parecía imposible: reunir cinco agrupaciones de origen estadounidense que, en su mayoría, surgieron en la década de los noventa y vivieron la época dorada del rock subterráneo americano. Man Or Astro-Man?, Satan’s Pilgrims, Phantom Surfers y The Neptunas son los grupos convocados. Y como banda estelar de la noche están The Sonics, los mismísimos padres fundadores de lo que hoy conocemos como garage-punk pero que en su momento ellos simplemente denominaron rock energético.

Man Or Astro-Man antes de su presentación. Fotografía cortesía de Brian Teasley

Todos los integrantes de las bandas se conocen entre sí y en más de una ocasión han llegado a compartir escenario en distintos conciertos, pero el Wild O' 2 se encargó de reunir en un mismo lugar a la quinteta por primera vez en la historia. “Nuestra intensión es posicionarnos al lado de los más importantes festivales musicales de este tipo de música”, afirmaron los organizadores del concierto.

Las acciones inician puntuales conforme a lo estipulado y Fenómeno Fuzz se encarga de inaugurar el escenario principal ante una nutrida cantidad de fieles seguidores. Después de su breve actuación le sigue el turno a The Cavernarios (recomendamos leer la entrevista que le realizamos a la banda), el cuarteto camaleónico que sigue en la promoción de su nuevo disco en vivo con el que celebraron sus primeros 15 años de trayectoria. Saben que en un festival el tiempo siempre es reducido, por lo que seleccionan de manera meticulosa sus canciones y con suma facilidad se trasladan del rock & roll gritón a los sonidos instrumentales y la onda chicana. Casi al final de su presentación invitan a la tarima a Marco, guitarrista de la banda de blues-punk Electric Shit, para que los acompañe en un par de temas.

De forma paralela, también se colocó un pequeño escenario afuera de la carpa principal en el que un pinchadiscos selecciona lo mejor de su colección personal de vinilos durante los cambios de instrumentos de las bandas. Esto obliga a la rotación y el movimiento constante de la mayoría del público por todo el inmueble.

A su vez, en otra carpa los integrantes de prensa tenemos la oportunidad de realizar una muy breve serie de preguntas y respuestas con algunos integrantes de las bandas extranjeras del cartel. Desde días antes se rumoreó que Coco, el bajista de Man Or Astro-Man?, había sufrido un accidente que ponía en duda su viaje a México. La duda desapareció en el momento en que los integrantes del conjunto espacial se acercan y no se ve al extrovertido músico. En su lugar aparece Christopher Lance Hays, integrante del staff de la banda y quien esta noche fungirá como cuarto miembro de la tripulación. Al preguntarle a la banda sobre el motivo de la ausencia del bajista original, Star Crunch confirma que fue porque se fracturó una mano, lo que mermó su pasada presentación en el Surf-O-Rama de Valencia y le impidió venir a nuestro país. A manera de complemento, Birdstuff toma el micrófono y con humor revela el verdadero motivo: “La verdad es que Coco no vino porque está audicionando para una nueva versión de Bicentennial Man (El Hombre Bicentenario, adaptación de un cuento del escritor de ciencia ficción Isaac Asimov)”, lo que provoca la risa de todos los reunidos.

“La música nueva suena igual que la vieja”

Por otra parte, en esta breve reunión con medios quien más destacó fue Mike Lucas, bajista de The Phantom Surfers, gracias a su spanglish y sentido del humor. Primero dejó en claro que la banda no tiene intensiones de grabar nuevo álbumes y se sienten bastante cómodos al realizar giras alrededor del mundo. “¿Para qué quieren que grabemos otro álbum si toda la música nueva suena igual a la vieja?”, comentó. De igual forma, se mostró contento de presentarse en el festival pero no sólo por compartir escenario con las bandas estadounidenses sino también por las mexicanas, a quienes dijo conocer y respetar e inclusive recordó que hace una década él se encargó de la mezcla del segundo álbum de Las Ultrasónicas, otro de sus grupos nacionales predilectos. A su vez, cuando se le pide un consejo para cualquier persona que quiera iniciar una banda de música surf su respuesta es clara: “Dejen de creer que la música surf es lo único que existe en el mundo; afuera hay una infinidad de sonidos y géneros por descubrir, además, siempre busquen componer sus propias canciones en lugar de recrear nota por nota lo que otros hicieron en el pasado. Al menos eso es lo que nosotros hemos hecho desde hace casi 30 años”.

En otro sentido, los integrantes de los Satan’s Pilgrims (recomendamos leer nuestra entrevista con la banda) se mostraron orgullosos de presentar en México a Siniestro, su álbum lanzado hace apenas un par de semanas y el primero que grabaron en casi una década. En sus propias palabras, se trata de un regreso a la música surf energética y con ciertas atmósferas tenebrosas como acostumbraron en sus discos de los noventa. “No nos interesa hacer otro álbum psicodélico o experimental como Psychsploitation porque ya dejamos las drogas”, dejaron en claro.

De nueva cuenta en el escenario principal, después de haberse separado hace más de un año, Los Explosivos hicieron su regreso y con su formación clásica de cuarteto. A pesar de los problemas personales de su guitarrista Sabú y las acusaciones de violencia intrafamiliar que recibió hace unos meses, el público mostró una recepción tibia pero aceptable. Desde semanas previas el conjunto compartió en su Bandcamp temas inéditos que conformarán su nuevo material, pero en esta ocasión optaron por ejecutar sólo canciones de sus materiales previos. Mientras el escándalo mediático del guitarrista provocó la separación de Los Infierno, el otro conjunto en el que participaba, parece que con Los Explosivos el efecto fue inverso y logró traerlos de regreso al menos por una noche, porque su otro guitarrista, Tiba, ahora radica en Europa, así que se vislumbra complicado que puedan ofrecer más conciertos próximamente, al menos en México.

La oscuridad se empieza a apoderar de la tarde y a diferencia de los días previos, esta noche no hay rasgos de probables lluvias sino todo lo contrario: la ciudad parece ser compatible con las guitarras reverberantes y con fuzz porque el clima es bastante benévolo. Pero los reencuentros no sólo ocurrieron arriba del escenario porque entre el público también es posible ver a toda una fauna de especímenes de todo tipo y asistieron hasta las personas que jamás pensaste volver a ver en un concierto. También sorprende ver tan pocas máscaras de luchador entre la audiencia pero bien dicen que todas las modas son pasajeras.

Después de una corta espera hacen su arribo The Neptunas, el trío californiano que le pone el toque femenino a la noche. Su estilo semi instrumental ayuda a generar las primeras olas marinas entre los asistentes. Por su parte, Pam Moore, bajista y fundadora del conjunto, habla un español bastante decente, lo que facilita su comunicación y en todo momento se muestra agradecida por estar en México, país al que dice admirar demasiado y confirma que a final de año regresarán a nuestro país para ofrecer un concierto. Hacia el final de su presentación las tres integrantes enfundadas en sus coloridos vestidos que hace imposible no verlas, se colocan unas máscaras de luchador e invitan al escenario a Danny Amis (recomendamos leer nuestra entrevista con el guitarrista), un conocido del público por ser guitarrista de Los Straitjackets y actual bajista de Lost Acapulco. Con él interpretan “Lullaby of the Leaves”, tema que popularizaran The Ventures en 1961. Su intensión es tocar otros par de temas pero el tiempo se les terminó y de forma abrupta les cortan el sonido para continuar con las demás bandas.

Danny Amis, invitado especial de The Neptunas. Fotografía cortesía de Johnny Bartlett

Triste verdad

Durante el de receso me encuentro con Russell Quan, integrante de The Phantom Surfers e infinidad de agrupaciones más, quien destaca por su enorme delgadez y la perpetua sonrisa que lleva en el rostro.

–Hey Russel, ¿podrías firmarme esto? –y le enseño un sencillo de The Mummies.
–Claro, ¿a poco te gusta esta basura? –responde con risas.
–Por supuesto. ¿Crees que alguna vez podremos ver a The Mummies en México?
–A mí me encantaría y un par de empresarios nos lo han propuesto anteriormente pero hay un problema.
–¿Cuál? –le pregunto inquieto.
–Es Larry, nuestro guitarrista, no le gusta México y él no quiere venir.

"Larry no quiere venir pero yo sí", mensaje de Russell Quan. Fotografía de Música Inclasificable

Ahora es Telekrimen el conjunto que toma el control del escenario. El quinteto mexiquense de sonidos desquiciantes provoca el slam multitudinario entre la audiencia. Ninguno de los músicos demuestra demasiada expresividad pero transmiten sus sentimientos a través de sus instrumentos y el estilo furibundo que cada vez los acerca más al punk y los aleja de las aguas de la música surf en que surgieron hace casi dos décadas. Como han hecho en sus recientes presentaciones, interpretan algunos temas de su próximo álbum que se titulará Culto A Lo Imbécil y saldrá a la venta en los próximos meses, justo de cara a su primera gira internacional que los llevará por Italia.

¿Qué secretos tendrá el Wild O' Fest 3?

Durante el cambio de instrumentos, la pantalla gigante del escenario se ilumina y se ve a Wild Evel, quien durante casi 15 años fue cantante de la banda austriaca de garage-punk The Staggers y ahora comanda al cuarteto Wild Evel & The Trashbones, quien nos saluda a todos y finaliza su mensaje con un “nos vemos pronto, amigos”, al que le sigue una animación que anuncia que existirá un Wild O’ Fest 2018. ¿Se tratará del primer grupo confirmado para la próxima edición del festival? Lo que ya es un hecho es que la próxima actividad del festival se realizará el 17 de febrero de 2018 con la primera edición del Wild O’ Girls, variante que sólo incluirá agrupaciones conformadas por mujeres.

Las expectativas ahora son mayúsculas porque se colocan sobre el escenario los cinco integrantes de Satan’s Pilgrims, el conjunto de música surf surgido en Portland hace exactamente 25 años. Cada uno de los miembros va uniformado de rojo y con sus características capas al estilo de Bela Lugosi en su interpretación de Dracula. Nos saludan y muestran su entusiasmo por presentarse por primera vez en México y de inmediato suenan los primeros acordes de “Vampiro”, uno de sus temas más representativos y que viene incluido en su álbum Creature Feature de 1998 y que justo acaba de ser reeditado por primera vez en vinilo color verde. De hecho la banda trajo algunas copias para vender, pese a que todavía no está disponible en su propio país. Durante su presentación hicieron un recorrido por su extensa discografía, siempre con un sonido fresco, energético y vigorizante en el que combinaron temas de su más reciente material y algunos representativos de su carrera como “Que Honda?”, “Plymouth Rock” y su cover al tema principal de “The Godfather”, con el que reinventaron por completo la composición original de Nino Rota. En su momento los integrantes comentaron que debido a que viven en ciudades distintas, ahora ellos sólo ensayan una vez antes de cada uno de los pocos conciertos que ofrecen al año, pero después de ver su concierto parece imposible porque Bob, Dave, John, Scott y Ted son una endemoniada maquinaria de reverb a prueba de errores.

Satan's Pilgrims meets The Sonics/The Boss Martians. Fotografía cortesía de Evan Foster

El John Waters de la música surf

Ni siquiera hay espacio para poder descansar y analizar lo que acabamos de presenciar cuando ahora son los Phantom Surfers quienes se adueñan del escenario. Los viejos conocidos del público mexicano se presentaron por tercera vez en nuestro país pero fue la primera con su formación de quinteto. Debido a la versatilidad de sus integrantes, se pueden intercambiar de instrumentos con facilidad y es por eso que Russell se coloca en un extremo de la tarima como tercer guitarrista y ahora Maz Kattuah es el baterista. Cada uno finamente trajeado y con sus distintivos antifaces, el conjunto formado en California en 1988 transmite felicidad en cada una de sus piezas de rock & roll instrumental, además de contar con Mike Lucas, quien porta un bajo tan ligero que ni siquiera requiere un tahalí y es el encargado de contar chistes escatológicos entre cada canción. Su inteligencia, sarcasmo y sentido del humor quedó demostrado en su libro Rock Stardom for Dumbshits, publicado en el 2009 y que se encuentra a la venta en el stand de mercancía oficial del festival. De alguna forma es el John Waters de la música surf.

Setlist de The Phantom Surfers

Mientras la noche avanza, lo que predomina entre el público es la extraña costumbre de mantenerse pegados a sus teléfonos para grabar videos de nula calidad, horribles transmisiones en directo o tomarse selfies pixeleadas. En su momento, el escritor Juan Villoro la describió como la nueva epidemia del siglo XXI: “Representar los sucesos ya es más importante que vivirlos”.

Después de una espera que parece eterna, por fin se colocan los cuatro integrantes de Man Or Astro-Man? sobre el escenario y sin presentarse ni saludar, inician su set con “Inside The Atom”, tema incluido en su álbum Project Infinity de 1995. Durante esta noche no tienen pensado respetar los oídos de nadie y de inmediato continúan con “Evil Plans of Planet Spectra”, siempre con proyecciones de viejas películas de ciencia ficción en la pantalla gigante del lugar.

Birdstuff como nuevo bajista de MOAM? Fotografía cortesía de Brian Teasley

Como pocas veces, el sonido es demencial pero nítido y parece como si estuviéramos a bordo de un transbordador espacial con rumbo a otra galaxia. Recuerdo que días antes del concierto, el periodista Wenceslao Bruciaga describió a la banda como “un viaje en cohetes que transitan por fiestas en estaciones espaciales con extraterrestres inhalando cocaína”. Creo que no estaba del todo equivocado.

Avona Nova de MOAM? Fotografía cortesía de Samantha Paulsen

A lo largo de poco más de una hora, los cuatro alienígenas se dedican a recorrer su discografía y hay momento para canciones de la mayoría de los materiales que han lanzado durante sus 25 años de trayectoria, incluida su particular versión de "Destination Venus” de The Rezillos y que también interpretaron en su concierto de culto del 2014 en su primera visita a México.

No es lo mismo ni es igual

Por otra parte, la ausencia de Coco es notoria y eso se traduce en que no trajeron un theremin en llamas ni las bobinas Tesla y su interacción con el público es prácticamente nula. Su presentación fue como probar una paella sin chícharos: es deliciosa, no la desprecias y la disfrutas pero al final sientes que le faltó algo.

Setlist de Man Or Astro-Man?

Con un sábado convertido en domingo y en medio de vasos vasos de plástico, por fin es momento de escuchar al último grupo del festival. Primero se utiliza la pantalla principal para proyectar un video en el que Juanito Wau, vocalista de los recién separado Wau Y Los Arrrghs!!!, con su voz de lija presenta a The Sonics, los precursores de lo que después sería conocido como garage-punk.

Se trata de la segunda visita del quinteto de Tacoma a México, pero esta ocasión es diferente porque traen una nueva formación que podría considerarse un dream team. Como nuevo tecladista se encuentra el piromaniaco de Jake Cavaliere, conocido por su pasado con The Bomboras y su actual proyecto The Lords of Altamont, aunque también ha participado en agrupaciones como The Fuzztones, Link Protrudi & The Jaymen, The Finks y The Witchdoctors. Toda una vida dedicada al rock & roll incendiario.

Por otra parte, el otro nuevo integrante de la banda es Evan Foster, quien se encarga de la guitarra y tiene un camino previo como líder de The Boss Martians, una de las bandas de rock subterráneo más importantes de los noventa y quienes a finales de año lanzarán su nuevo material.

Con todos estos elementos parece imposible que algo salga mal y aunque durante las primeras canciones el audio es francamente malo, conforme transcurre su presentación se compone. Por otra parte, aparte de los cinco músicos sobre el escenario, también hay un conocido por todos: el Dr. Alderete, quien utiliza la pantalla de fondo para crear dibujos en tiempo real con el Tag Tool, al igual que usualmente realiza con su banda de cumbia psicotrópica Sonido Gallo Negro.

Clásicos de ayer y hoy

Los experimentados músicos no escatiman en sus canciones e intercalan piezas de This Is The Sonics, el álbum que marcó su regreso a los estudios de grabación, junto con piezas emblemáticas que en la actualidad conforman el Santo Grial del garage-punk. De esta forma, mediante gruñidos y un incendiante saxofón ejecutan “Cinderella”, “Bad Betty” y covers emblemáticos en la historia de la música como “C’mon Everybody” de Eddie Cochran y “Louie Louie” de Richard Berry.

Apenas va iniciando su presentación y entonces Jake Cavaliere se adueña del micrófono para interpretar “Get In The Car” de su banda principal, The Lords of Altamont. Vaya sueño lograr que The Sonics hagan un cover de una de tus composiciones.

El desfile de temas no termina y también hay lugar para “Boss Hoss”, “Psycho” y de manera sorpresiva interpretan “Lucille” del gritón de Little Richard. Mientras el festival empieza a llegar a su fin y los integrantes amagan con despedirse, la euforia y los gritos de júbilo hacen que regresen a la tarima para interpretar sus últimos tres temas de la noche: una gloriosa versión del clásico “I Don’t Need No Doctor” de Ray Charles y la enlazan con “Strychnine” y “The Witch”, que se convierten en los temas más coreados de la noche y con los que suman un total de 21 canciones dentro de su repertorio.

Setlist de The Sonics
Cuando las luces del foro se encienden, que es una señal amigable para informar que todo ha terminado, en la carpa exterior se coloca el estrafalario Russel Quan en las tornamesas para deleitar a los más arriesgados con una selección musical de su colección personal de vinilos, mientras uno a uno nos retiramos el circo que ya no es circo, pero sigue ofreciendo espectáculos llenos de animales.

jueves, 7 de julio de 2016

El sonido infernal de Satan's Pilgrims



Han transcurrido más de dos décadas desde que cinco jóvenes universitarios que compartían casa en Portland, Oregon, optaran por dar vida a una de las agrupaciones de música surf más influyentes y respetadas de la historia: Satan's Pilgrims.

El resultado de la unión de Dave (guitarra), Scott (guitarra), John (bajo), Bobby (guitarra) y Ted (batería) se podría definir como la sumatoria de tres guitarras bien aceitadas, una energética batería y una atmósfera tenebrosa con ciertas reminiscencias a las viejas películas de horror y bajo presupuesto. No fue coincidencia que el quinteto tomara su nombre de la película Satan's Sadists (1969) de Al Adamson, título representativo del género biker y de pandillas.

A ellos les tocó vivir la gloriosa década de los noventa para el movimiento subterráneo en Estados Unidos, cuando parecía que en cualquier momento todas las bandas independientes alcanzarían la fama y no existían diferencias tan marcadas entre géneros, por lo que era bastante común que agrupaciones con sonidos diferentes compartieran escenario o simplemente participaran en una misma compilación.

Pero al final, una banda es como cualquier persona y le llega su momento de madurez y adquirir nuevas responsabilidades. En el caso de Satan's Pilgrims, la vida personal de cada uno de sus integrantes influyó para que disminuyera de forma considerable la actividad del grupo; sin embargo, ningún obstáculo ha podido frenar al conjunto y aunque sus presentaciones sean escasas, todavía queda mucho futuro por delante.

Cuentan una discografía conformada por 6 álbumes y una larga lista de participaciones en compilaciones, tributos y splits editados por importantes sellos especializados en rock & roll como Estrus Records, MuSick Recordings y Dionysus Records, además de la propia disquera de la banda, SP Records, con la que han publicado sus lanzamientos más recientes.

En Música Inclasificable estamos orgullosos de poder compartir la siguiente plática que tuvimos con Ted Pilgrim, baterista del quinteto, quien nos contó desde las fiestas caseras que dieron origen al nacimiento del grupo, las dificultades de tener a tres guitarristas en una banda de música surf y la idea de realizar una versión instrumental del tema principal de The Godfather (El Padrino), hasta las posibilidades reales de algún día poder tener al conjunto en México.

De Portland para el mundo: Satan's Pilgrims

¿Cómo fue que ustedes descubrieron la música surf?

Creo que desde jóvenes, los cinco crecimos escuchando a The Beach Boys; en mi caso, probablemente cuando tenía 6 años eran mi banda favorita. Por otra parte, algunos de nuestros familiares tenían discos de The Ventures, The Fabulous Wailers y siempre estuvimos expuestos a las estaciones de radio que programaban canciones como "Wipeout" de The Surfaris y "Pipeline" de The Chantays. En algún momento de los ochenta o inicios de los noventa, asistíamos a los conciertos de The Phantom Surfers, The Untamed Youth y Jackie & the Cedrics cada que visitaban nuestra ciudad. Verlos en vivo fue una inspiración muy grande para que nosotros decidiéramos comprar el equipo adecuado (algo muy importante) e intentáramos empezar a componer nuestra propia música.

¿En qué consistían las fiestas caseras organizadas a inicios de los noventa que dieron origen al nacimiento de la banda?

La banda nació por accidente. Todos éramos compañeros de cuarto en una casa de Portland, Oregon, y cada uno de nosotros tocaba en su propia banda, las cuales iban de géneros como el soul hasta el hardcore, grunge, folk y punk. Fue alrededor de 1991 que empezamos a ensayar todas las tardes de los domingos y sólo nos dedicábamos a improvisar canciones de música surf y cualquier cosa relacionada con los sesenta pero lo hacíamos por diversión. Nos empezó a gustar tanto el sonido del reverb y de los instrumentos vintage que decidimos cambiar nuestros amplificadores. Recuerdo que empezamos a escuchar mucho a The Ventures, quienes son de Washington (estado vecino de Oregon) y empezamos a explorar algunos sonidos más “oscuros” dentro de la música surf. La noche de año nuevo de 1992 hicimos una fiesta en la casa en la que vivíamos todos y ahí fue cuando tocamos por primera vez ante un público, aunque todos eran nuestros amigos pero no recuerdo si ya teníamos un nombre. Después tocamos en otro par de fiestas hasta que eventualmente empezamos a tocar en foros de nuestra ciudad y las cosas se fueron dando.

Una de sus principales características es que utilizan tres guitarristas, algo poco común en la música surf, ¿a qué se debió esto?


Nunca fuimos conscientes de eso. Lo que pasó es que había tres de nosotros que tocaban la guitarra y las cosas funcionaron bien desde un inicio. Tampoco es que nosotros fuimos los primeros con esta característica dentro de la música surf porque décadas anteriores existieron bandas de renombre como The Astronauts que tenían tres guitarristas e inclusive yo tengo un ejemplar del libro Surfin’ Guitars: Instrumental Surf Bands of the Sixties de Bob Dalley en el que menciona a varias agrupaciones pequeñas que nunca se dieron a conocer pero que también contaban con tres guitarristas.

¿Cuál es el principal problema de tener tres guitarristas en una banda de surf?

No se me ocurre ninguna dificultad, tal vez sólo el hecho de tener que meter nuestros cuatro amplificadores (incluido el del bajo) en una camioneta e ir a los conciertos. Basado en nuestros gustos musicales, las cosas siempre han funcionado entre nosotros y yo considero que nuestros tres guitarristas son buenos y se complementan hasta lograr que cada composición suene lo mejor posible. Cada uno tiene su propio momento para brillar en cada canción.

Ustedes definen su sonido como pilgrim sound, ¿en qué consiste o cómo lo describes?

Las personas suelen decirnos que siempre que escuchan una de nuestras canciones en un concierto, en la radio o en internet, de inmediato saben que somos nosotros y eso yo lo considero como un halago. Yo diría que lo que nos aleja un poco del resto de agrupaciones de música surf es la influencia que tenemos de las bandas de garage de los sesenta así que tal vez una buena forma de definir nuestro sonido sería garage-surf.

En general, nos gusta bromear con todos los subgéneros de la música surf; además, me gustaría mencionar que aunque nos influenció el sonido original de la California de inicios de los sesenta donde nació la música surf, yo me considero más cercano al sonido de las bandas de la bahía del sur que las de Orange County, y de igual forma fuimos influenciados por bandas no californianas como The Trashmen, The Astronauts y por supuesto The Ventures por su cercanía geográfica, y por incontables agrupaciones que nunca alcanzaron la fama, como The Toads de New Jersey, por ejemplo.


Probablemente uno de los covers más famosos en la historia de la música surf es la versión que ustedes hicieron del tema principal de la película The Godfather (El Padrino), ¿recuerdan cómo nació la idea de hacer ese cover?

Todo lo que recuerdo es a Scott con su guitarra en su recámara tocando la melodía principal una y otra vez hasta que conseguimos el disco de la banda sonora de la película y delimitamos las partes que queríamos usar y las que no. Al final juntamos todos los instrumentos y le agregamos nuestro sonido personal, como la guitarra de Dave al inicio del tema.


Si pudieras grabar el tema principal de cualquier película, ¿cuál escogerías?

El tema principal de Chariot of the Gods? (La Nave de los Dioses, 1974) realizada por Peter Thomas Sound Orchestra. Toda la banda sonora, de hecho.


¿Cuál es su inspiración o cómo deciden los títulos de sus canciones instrumentales?

Varía. Es difícil elegir un buen título para una canción instrumental. A veces nos basamos en el “sentimiento” de la canción y en otras ocasiones nos basamos en bromas o situaciones que nos pasan en nuestras vidas.

¿Cómo era la escena de música surf en los noventa en Estados Unidos? ¿Qué es lo que más recuerdas de esa época?

La ESCENA MUSICAL en los noventa era fantástica. La música alternativa (indie, grunge, underground, punk, estaciones de radio colegial, llámalo como quieras) empezó a recibir mayor difusión y parecía que existían más personas que tenían entre 18 y 40 años que nunca; sin embargo, yo no puedo hablar mucho de la “escena surf” debido a que sólo la frecuentábamos de vez en cuando. Hicimos una gira junto a The Bomboras y algunos conciertos con bandas de surf, pero en realidad tocábamos y salíamos de gira con bandas de garage o de otros géneros musicales. El resultado de eso es que tenemos seguidores en todo el mundo que les gusta nuestra música pero no necesariamente son amantes de la música surf y nosotros estamos orgullosos de eso.


Yo creo que en la actualidad las bandas de música surf se han aislado mucho por sí mismas y ahora sólo quieren tocar con otras bandas de su mismo género todo el tiempo. Una consecuencia negativa de esto es que el público no aumenta porque los grupos siempre tocan para las mismas personas y no logran atraer a personas que no necesariamente están familiarizadas con la música instrumental… PEEERO, debo decir que desde que los noventa terminaron nosotros empezamos a ser más queridos dentro de la escena de música surf a nivel mundial. Gracias a las redes sociales y a sitios como la comunidad Surf Guitar 101, la estación de radio por internet North Sea Surf, festivales como el SG101 en California y el Surfer Joe en Italia, nos sentimos incluidos en lo que hoy es una escena y que en los noventa no existía.


De igual forma, nos encanta tener seguidores que nos conocen desde hace décadas pero también hay muchos que han descubierto nuestra música en años recientes gracias a las páginas que mencioné anteriormente. Creo que en los noventa existía un sitio llamado Cowabunga pero siempre nos ignoraron y ahora, visto a la distancia, creo que fue mejor así.

Mis recuerdos favoritos de los noventa son las giras que hicimos por todo Estados Unidos en las que tocamos en festivales como el Garage Shock y los conciertos en el Crystal Ballroom en Portland junto a nuestros héroes The Ventures, Link Wray y The Fabulous Wailers, además de tener la oportunidad de conocer a otras grandes bandas, muchas de las cuales continúan siendo nuestras amigas.

En mi caso personal, yo considero Psychsploitation (SP Records, 2009) como uno de los mejores discos en la historia de la música surf, en especial por su sonido tan distintivo y lleno de psicodelia, ¿podrías platicarme acerca del proceso de grabación de ese álbum en particular?

El proceso yo lo llamaría “suerte” (risas). A lo que me refiero es que en ese entonces Scott, nuestro guitarrista, compartía casa con Eric Hedford (baterista de The Dandy Warhols y reconocido productor musical), quien grabó y ayudó a producir el álbum, así que teníamos mucho equipo de grabación a nuestra disposición todo el tiempo y era prácticamente gratis. Si eso no nos hubiera pasado, obviamente el costo por hacer el álbum hubiera sido infinitamente mayor y tal vez no hubiéramos podido pagarlo. También es importante mencionar que por cuestiones laborales, desde el 2000 yo me mudé de Portland a Tennessee, que está al otro lado del país, así que para hacer el material fue indispensable internet y diariamente nos compartíamos ideas a través de correos electrónicos y practicábamos las canciones sin estar los cinco juntos. Una diferencia notable fue que para el Psychsploitation tuvimos tiempo de sobra y todo lo hicimos a paso lento durante un largo periodo de tiempo; en cambio, todos los álbumes que hicimos en los noventa fueron grabados prácticamente en semanas.


Desde el 2009 no han lanzado un álbum inédito, ¿tienen planes para empezar a grabar algo pronto?

Sí, en estos momentos estamos componiendo nuevas canciones y con suerte nuestro nuevo álbum estará listo el próximo año.

El año pasado lanzaron la compilación Frankenstomp (recomendamos leer nuestra reseña del álbum) con la que celebraron más de dos décadas de trayectoria, ¿qué ha sido lo más complicado en estos años para mantener con vida a la banda?

Probablemente lo que comenté antes y es el hecho de que ahora yo vivo al otro lado del país. Ahora tenemos que planificar con mucho tiempo de anticipación cada uno de nuestros conciertos y por lo general sólo tengo tiempo de llegar con mis compañeros unos días antes para ensayar dos o tres veces antes de cada fecha. Al final, creo que esto nos ha unido y nos ha hecho apreciar más a la banda y dar lo mejor de nosotros en cada uno de nuestros esporádicos conciertos.

En México hay muchos seguidores de la banda y existen rumores sobre una posible visita a nuestro país, ¿existe alguna posibilidad REAL de ver a la banda algún día por acá?

Estamos en negociaciones y nos encantaría ir a México. La parte más difícil es coordinar el tiempo para lograrlo pero nosotros estamos encantados de poder concretarlo.

Finalmente, ¿algún mensaje para los fans mexicanos?

En Facebook tenemos más seguidores de México que de ningún otro país ¡¡y eso incluye Estados Unidos!! Amamos a nuestros seguidores mexicanos y les agradecemos por seguir recordándonos después de tantos años.  ¡Viva México!


Para conocer más sobre la banda se puede visitar su página oficial. De momento la única fecha que ofrecerán próximamente es el 30 de julio en su natal Portland, Oregon: