martes, 28 de abril de 2015

Klezmerson: sin etiquetas musicales

Con Amon, su cuarto álbum en estudio recién lanzado, el cual fue producido por John Zorn para la saga Book of Angels, el combo mexicano luce en su mejor momento y están listos para demostrarlo.


Con una preparación que inició desde niño, Benjamin Shwartz siempre ha sido una persona inquieta que busca adentrarse en nuevos territorios sonoros; originalmente estudió la carrera de Composición y se especializó en viola, pero fue a inicios del siglo XXI que decidió fundar a Klezmerson, un conjunto en el que se reúnen los sonidos de la música klezmer con el rock y los sones mexicanos.

El primer contacto que él tuvo con la música klezmer fue a través de amigos de la escuela, quienes le prestaban discos de músicos como John Zorn y, a partir de ahí, se empezó a interesar en los sonidos tradicionales judíos. “La idea original del proyecto (Klezmerson) era presentar algo que representara las dos culturas con las que yo he interactuado toda mi vida: la cultura latinoamericana-mexicana porque aquí nací, pero también la parte judía por mis antecedentes familiares”.

Klezmerson en la actualidad. Fotografía cortesía de la banda

Música klezmer en México

Benjamin es claro al señalar que en México no existe una escena de música klezmer: “Yo no conozco bandas mexicanas de música klezmer; lo que se ha disparado en años recientes en nuestro país es un boom de la música balcánica, probablemente motivado por las películas de (Emir) Kusturica, pero, aunque se trata de estilos emparentados, no son sinónimos”.

Inicio accidental

El desarrollo musical de Klezmerson ha sido gradual; su álbum debut (Klezmerson, 2005) consistió únicamente en interpretar temas tradicionales pero, con el pasar del tiempo, se hizo necesario componer sus propias melodías. De igual forma, el inicio del grupo fue un tanto accidental: “Cuando hice el primer álbum, nunca pensé en venderlo, lo único que quería era grabar algunas piezas, pero un amigo se interesó en distribuirlo y por eso fue que salió a la venta en disco compacto”, confiesa.

Una vez con su primer material en mano, Benjamin optó por mandar copias a disqueras y músicos de diversas partes del mundo que pudieran estar interesados en su trabajo: “Recuerdo que de todas las personas del mundo a las que les mandé copias del disco, el único que me respondió fue John Zorn”, recuerda entre risas el compositor mexicano.


Varios años después y después de escuchar el segundo material del proyecto mexicano (Klezmerol, 2008), el saxofonista neoyorquino siguió en contacto con Benjamin, a quien le propuso editar Siete (2011), el tercer material de Klezmerson, con su sello, Tzadik Records; sin embargo, lo mejor estaba por venir. “En el 2013, Zorn vino a México para presentarse con Moonchild y durante su estancia en la ciudad me invitó a comer y ahí, de forma directa, me invitó a participar en la saga de Book of Angels, a lo que yo respondí de inmediato que sí”, rememora.

Libro de ángeles

La saga de Book of Angels es uno de los tantos proyectos que tiene John Zorn. Su creación se remonta al 2004, cuando el músico compuso para su serie Masada alrededor de 300 melodías, algunas muy elaboradas y otras de escasos segundos de duración, y el objetivo es que John selecciona a distintos ensambles del mundo, que van desde cuartetos de cuerdas hasta otros más orientados al rock, a los que les manda las partituras y deja que ellos ejecuten cada pieza con su estilo personal. La elección es bastante meticulosa pero para el volumen 24, el grupo elegido fue Klezmerson, que se convirtió en el primer conjunto mexicano en formar parte de este proyecto.

Portada de Amon: Book of Angels Volumen 24

Dentro de las personas que han realizado los volúmenes pasados de Book of Angels se encuentran nombres de suma importancia como Marc Ribot, Cyro Baptista y Secret Chiefs 3, por lo que se trata de un gran orgullo, pero también implica demasiada responsabilidad formar parte de este selecto catálogo.

La principal preocupación al momento de tomar las partituras de Zorn y darles forma –confiesa Benjamin–, fue intentar impregnarles un sonido propio. En total, Amon: Book of Angels Volumen 24 incluye nueve temas y cada uno tiene por título el nombre de un ángel de la mística judeo-cristiana.


A pesar de que el disco salió a la venta en febrero de este año, la primera presentación que se hará para mostrarlo al público será el próximo 30 de abril en la Ciudad de México. En el concierto exclusivamente se interpretarán los temas que aparecen en el álbum y, dicho por el propio Benjamin, la mayor dificultad a la que se enfrenta es a trasladar el sonido de estudio al escenario. “La realización de este disco es lo más complicado a lo que me he enfrentado y no tiene comparación con cualquiera de los lanzamientos pasados de Klezmerson. En estudio participamos 18 músicos y se incluyó la participación de saxofones, trompetas, trombones, chelos, violas, pianos, órganos, jaranas, violín huasteco, entre muchos otros instrumentos”.

Entre los comentarios recibidos por amigos cercanos, los que más emocionan a Benjamin son los que afirman que, a pesar de tratarse de música compuesta por John Zorn, se escucha el característico sonido de Klezmerson impregnado en todas las piezas.

Para finalizar, Benjamin define a Klezmerson como un extraño caso musical que puede encajar en distintos escenarios pero que en realidad no forma parte de ninguna escena. En el pasado se han presentado desde el grandilocuente Vive Latino hasta íntimos conciertos en el Zinco Jazz Club o en eventos culturales. “Creo que nuestra mayor virtud es que nos salimos del esquema de ver a las bandas por géneros musicales, porque nuestra música contiene elementos de distintas vertientes, aunque en el fondo todo se basa en la improvisación”, puntualiza el multi instrumentalista mexicano.


La presentación oficial del nuevo álbum de Klezmerson será el 30 de abril en Bajo Circuito de la Ciudad de México.