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martes, 10 de julio de 2018

Reseña: Electric Shit - Sally Mae EP (Música Para Locos Records, 2018)




Es una realidad que el sexenio que está a punto de concluir ha sido el más violento en la historia de México, aunque de forma paradójica eso pareciera no verse reflejado en el trabajo de la actual generación de músicos, quienes parecen no tener ninguna preocupación por su entorno y eso ha llevado a una proliferación de sonidos endebles y plastificados.

Pero a pesar de lo anterior resulta imposible generalizar porque siempre han existido movimientos y personas que intentan navegar a contracorriente, pese a que para algunos eso pueda ser catalogado como un suicidio comercial.

Precisamente dentro de quienes no están conformes con lo que sucede a su alrededor y lo reflejan con su trabajo musical se encuentra Electric Shit, conjunto originario del Estado de México que después de una larga espera por fin tiene listo su nuevo EP.

Fue alrededor del 2012 cuando surgieron los primeros acordes de Electric Shit, aunque su debut fue editado tres años después en un CD con un empaque que simulaba ser un vinilo de 7" (recomendamos leer nuestra reseña), pero desde entonces han ocurrido varios cambios que retrasaron el lanzamiento del nuevo material.

En primera instancia hubo un cambio de formación y ahora Electric Shit quedó establecido como un dueto conformado por Eduardo Hortiales (batería) y Marco Hortiales (guitarra y voz), hermanos que comparten la pasión por el destartalado blues y el punk rasposo, motores que forman la columna vertebral de su estilo.

Aficionados de los sonidos rudimentarios y cavernícolas, el dueto encontró cobijo en el sello Música Para Locos Records, que dentro de sus consignas establece sólo editar música en formato de vinilo o cassette y en general renegar de la tecnología hasta donde sea posible.

El resultado de la unión se tradujo en un EP de 6 canciones que fue grabado en su totalidad en cinta como acostumbraban las generaciones previas a lo que hoy se conoce como millennials, lo cual se refleja en la crudeza y baja fidelidad del sonido.

El tema abridor del trabajo es "Sally Mae", que además de darle nombre al EP también destaca por contar con la colaboración de Walter Daniels, armonicista estadounidense que dentro de su larga trayectoria ha grabado junto a Jack O' Fire, The Oblivians, Eugene Chadbourne y Guadalupe Plata. De forma paradójica, para concretar esta unión sí fue necesaria la tecnología, aunque sólo se requirió de un mensaje de Facebook para contactar al músico que radica en Texas.

De forma inmediata suena "Take My Hand", composición más cargada hacia el blues electrificado de Chicago pero con una incesante batería que taladra los oídos, mismo caso de "Tears", la pieza con la concluye la primera mitad del EP publicado exclusivamente en cassette.

Al darle vuelta, la cara B inicia con "Crows", la cual incluye como instrumentos invitados un sintetizador y percusiones a cargo de Omar Bustamante (guitarrista de Telekrimen y The Cavernarios), quien también se desempeñó como productor del material. Después sigue "The Sun", canción enérgica con ligeras reminiscencias a la era psicodélica de finales de los sesenta y en la que repiten al invitado anterior. Finalmente, "Road To Hell" es el clavo con el que cierran el féretro musical en el que le rinden pleitesía a eminencias del blues y el rock negroide como Howlin' Wolf, Bo Diddley y Muddy Waters (quienes protagonizaron la portada del primer single editado por Electric Shit).

Por otra parte, la parte negativa del material recae en lo inentendible de las canciones, todas cantadas en inglés, ante lo cual hubiera sido pertinente incluir al menos una pequeña hoja con las letras de cada una de las piezas. La actitud de una banda es importante pero no lo es todo.

Finalmente, vale la pena destacar la ilustración de portada realizada por la artista mexicana Dozergirl en la que se observan claras reminiscencias al trazo del legendario Robert Crumb, pionero del cómic underground y uno de los mayores entusiastas del blues que existen en el actual mundo globalizado, lo que hace suponer que el trabajo de Electric Shit podría ser de su agrado.


miércoles, 12 de agosto de 2015

Reseña: Electric Shit - Electric Shit (Independiente, 2015)




Las composiciones de los músicos por lo regular siempre son el reflejo de la vida misma de sus creadores, por lo que al escuchar el trabajo de una buena cantidad de los "roqueros" nacionales, con sus sonidos plastificados, endebles y/o con metáforas rimbombantes, uno pensaría que viven en cualquier parte del mundo menos en México.

Como un caso atípico está Electric Shit, trío capitalino que, a diferencia de la mayoría de sus colegas, no son virtuosos, carismáticos o amigables... pero eso a ellos les tiene sin cuidado. Mientras otros basan su reputación en sus relaciones públicas, la principal cualidad del conjunto oriundo del norte de la Ciudad de México es su honestidad.

Bien se dice que para obtener resultados diferentes se deben tener ingredientes diferentes y, en el caso de Electric Shit, aunque su intensión no es la de innovar o revolucionar el mundo de la música, sí se aprecia un profundo amor y respeto por el viejo blues estadounidense, la música con la que los esclavos afroamericanos exorcizaban sus demonios y que, algunas décadas después, dio origen al rock & roll.

Con un origen acústico motivado por el bajo nivel económico de sus primeros intérpretes, quienes ni siquiera tenían dinero para comprarse una guitarra y como Son House, sólo contaban con su voz para expresarse, fue hasta que algunos años más tarde, con la electrificación del blues, surgieron nombres hoy indispensables en cualquier enciclopedia musical, como Muddy Waters, Bo Diddley y Howlin Wolf, que el rock & roll mostró un sonido mucho más salvaje y contestatario. Ahora ya no sólo era lo que se decía sino cómo se decía.

Muchas décadas después y no en el río del delta de Mississippi sino a la orilla de la San Felipe de Jesús, tres vecinos optaron por adentrarse en la música del pasado en lugar de intentar vislumbrar el futuro. Después de escuchar hasta el hartazgo sus discos de Robert Johnson, The Stooges, MC 5, Tex-Tex y Three Souls In My Mind, decidieron que era momento de hacer su propia interpretación de la música. Para poder llegar al punto actual, primero participaron en otras agrupaciones como Los Hermanos Rajuela y The Black Soul Trio y, aunque no se arrepienten de sus primeros pasos, el tiempo que realmente importa es el presente.

Con la honestidad como máxima característica, el trío se ha encargado de construirse su propio camino. No forman parte de ningún colectivo ni tienen amigos famosos que les faciliten las cosas, por lo que cada paso que han dado les ha costado mucho más que sudor.

La primera muestra de trabajo del conjunto fue el CD-single Downtown Blues, lanzado a finales del 2012 en un pequeño tiraje de colección y aunque tuvieron que transcurrir cerca de tres años para que por fin viera la luz su primer álbum, el motivo del retraso es muy simple: tuvieron que ahorrar lo suficiente para poder hacer las cosas a su gusto y a su ritmo.

Los pequeños detalles son los que hacen las grandes diferencias y en el caso de este material, desde el empaque llama la atención. Pese a que fue lanzado en formato de disco compacto, viene en una funda que asemeja a las de los vinilos de 7". Ya en el aspecto musical, lo conforman siete temas de sonidos desgarradores de blues-punk que muestran la espontaneidad del momento con sus guitarras afiladas y con los berridos flameantes de Marco. Llama la atención que incluyeron nuevas versiones de los temas "Downtown Blues" y "All My Troubles", pero ahora con un sonido más crudo y que intenta asemejarse más a lo que logra el trío en sus presentaciones.

En una época en la que parece que el rock mexicano ha sido domesticado y cumbianizado, Electric Shit se diferencían del resto porque son de los pocos necios que optan por revivir la rebeldía original de lo que alguna vez se llamó rock & roll.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Reseña: Electric Shit - Downtown Blues (Single Deluxe Edition) [Subversiva Producciones, 2012]


Siempre he creído que un punto muy importante para TODA banda de rock es su nombre. Pueden ser muy buenos sobre el escenario o contratar a los mejores productores pero si tienen un nombre que no transmite nada o que cae en los lugares comunes de cientos de bandas, es un mal comienzo. No es una regla general, sólo es una mera observación.
Por eso es de aplaudir a Electric Shit, que desde el nombre sabes que no es del tipo de agrupación refinada o preocupada en el éxito inmediato. Su nombre me transmite la furia y rabia que también está presente en su música.

Acerca de ellos es preciso aclarar que no se hicieron en la Fermatta, G Martel o cualquiera de esas escuelas famosillas de música... se hicieron en la calle.
El trío capitalino es proveniente de los rumbos de la San Felipe de Jesús, una de las colonias más precarias y con mayor nivel de pobreza de la ciudad. Aquélla de la que Polo Pepo (aunque con una composición de Merced Valdes Cruz) decía que era PUNK.
Y suponiendo que el punk fuera hereditario, aquí hay uno de sus nuevos discípulos. Claro, entendiendo el punk desde sus raíces.
Dicen los estudiosos de la música que los primeros punks que existieron fueron los blueseros negros del delta de Mississippi. Todos los hijos de los esclavos africanos que llegaron a Estados Unidos a trabajar en los campos de algodón. Personas para las que palabras como 'libertad', 'igualdad' y 'justicia' no existían.
Ellos no tenían tatuajes, perforaciones ni peinados estrafalarios, sus únicas herramientas eran guitarras desgastadas de madera con las que acompañaban sus desgarradoras voces. Y a través de sus canciones describieron su modo de vida marcado por la pobreza. 
Bien se dice que el blues es el padre de todo.

Casi cien años después y varios miles de kilómetros al sur del río más extenso del país de las barras y las estrellas, nace Electric Shit, banda que combina lo mejor del padre (blues) con el hijo (punk).
Esta novata banda está conformada por Leadbelly Reza en el bajo, Marco aka Thee Preacher en la guitarra y Eduardo H. en la batería. Sin embargo, sus integrantes llevan un largo camino recorrido por el arenoso mundo de la música. Anteriormente eran The Black Soul Trio y todavía más atrás tuvieron sus orígenes en Los Hermanos Rajuela (un ejemplo de un mal nombre).
Después de varios meses de trabajo y muchas cervezas derramadas, la banda ya tiene listo su primer álbum que se titulará Downtown Blues y será editado a inicios del próximo año.
Como primera muestra de su sonido, la banda maquiló únicamente 50 copias que incluyen dos temas que aparecerán en su material. Hay que aclarar que todas las copias de este medio centenar de discos son gratuitas y sólo se consiguen directamente con la banda.
En tiempos en que muchas cosas son gratis pero intangibles, es sorprendente que alguien regale su música de forma física.
Las canciones que aquí se pueden escuchar son "Downtown Blues" y "All My Troubles", ambas con un sonido fuerte y carroñero, no hay lugar para susurros ni falsas poses. Tampoco se dedican a experimentar ni a jugarle al guitarrista de progresivo; lo único que se escucha son una guitarra, un bajo, una batería y una voz rasposa y gritona. Es rock al estilo de Jon Spencer Blues Explosion, Flat Duo Jets y Black Rebel Motorcycle Club.
Además, al ver la portada me es imposible no pensar en músicos como B.B. King, Robert Johnson o Muddy Waters.
¡Puro rock & roll sucio y pesado!

http://www.facebook.com/electricshit