lunes, 17 de abril de 2017

Reseña: Los Straitjackets - What's So Funny About Peace, Love And Los Straitjackets (Yep Roc Records, 2017)




Los Straitjackets tienen listo un nuevo álbum y aunque eso no es sorpresa por su constante trabajo, siempre será noticia porque sin dudarlo se trata de la banda de rock & roll instrumental más popular del mundo.

Con giras internacionales por prácticamente todo el planeta, una inmensa discografía, colaboraciones de todo tipo y participaciones en cine y televisión, el distintivo conjunto estadounidense famoso por sus máscaras de luchadores, que años después han imitado infinidad de bandas de música surf, no tiene nada que demostrarle a nadie más que a ellos mismos.

Repetirse, grabar el mismo álbum una y otra vez, estancarse en un género o tan sólo vivir del pasado podría ser el camino más fácil y redituable, pero por fortuna Los Straitjackets no tienen pensado caer en las mismas mañas que otras agrupaciones y es por eso que en cada uno de sus materiales buscan reinventarse y explorar nuevos caminos.

Después de tres giras navideñas consecutivas junto al cantante inglés Nick Lowe, que dieron como resultado el álbum en vivo The Quality Holiday Revue Live, editado en el 2015 por el sello Yep Roc Records, los integrantes del conjunto enmascarado decidieron que ahora sería un buen experimento ir directo al estudio y grabar algunas composiciones de Lowe aunque, claro, ahora trasladadas al campo instrumental que ellos tan bien estudiado tienen.

La carrera de Nick comenzó exactamente hace medio siglo, en 1967, cantando en los pequeños pubs de Inglaterra. Con el pasar de los años se convertiría en uno de los máximos representantes del powerpop, además de un prestigioso productor que ha trabajado junto a bandas y solistas como The Damned, Elvis Costello, The Pretenders, Dr. Feelgood y Johnny Cash.

Ahora, en esta arriesgada pero interesante aventura musical, llama la atención que el combo estadounidense tiene de regreso al guitarrista Danny Amis (recomendamos leer nuestra entrevista con él), que se ausentó del conjunto durante algunos años por cuestiones de salud. De nuevo como quinteto, la formación actual la complementan Eddie Angel (guitarra), Pete Curry (bajo), Chris Sprague (batería) y Greg Townson (guitarra), quienes tomaron 13 temas ajenos y con su fino tacto les dieron nueva vida para llevarlos a un campo ajeno al que originalmente fueron concebidos.

El homenaje no quedó sólo en la parte musical porque inclusive la portada del álbum, conformada por las seis coloridas fotografías, es un tributo a Jesus Of Cool, el primer disco en solitario de Lowe, publicado originalmente en 1978.

Escuchar el material es como subirse en una montaña rusa en la que hay desde tranquilos momentos ideales para escucharlos junto a un ser querido ("Lately I've Let Things Slide" y "Cruel To Be Kind"), fiestas musicales para disfrutar a todo volumen hasta escandalizar a los vecinos ("Shake & Pop"), ligeros guiños al ritmo del sesentero rock & roll ("Half A Boy And Half A Man") y las famosas guitarras bañadas en twang ("I Live On The Battlefield") que durante años ha sido una de las mayores características de Los Straitjackets.

Con trabajos así de interesantes y arriesgados es que el conjunto estadounidense nacido a finales de los ochenta demuestra el por qué de su importancia y vitalidad. El camino ha sido largo y complicado para sus integrantes, que después de enfrentar todo tipo de adversidades y problemas aquí siguen y seguro seguirán porque no parecen tener la más mínima intención de parar.


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